lunes 1 de junio de 2009

Un relato de Raúl Brasca

HERMANOS

Cuando la coexistencia se hizo insoportable, dos hermanos muy competitivos llegaron a un acuerdo tácito pero inquebrantable: aquello en lo que uno de ellos triunfara quedaría vedado para el otro; eso evitaría toda comparación entre ambos. Más que un alivio, el pacto resultó una condena. En la carrera por apropiarse de los triunfos más gratificantes y las privaciones menos penosas, el que mostró primero ser más inteligente relegó al otro a la estolidez y los trabajos rudos. Consecuentemente, cuando el bruto aunque apuesto ganó con las mujeres, el intelectual tuvo que inclinarse por los hombres. Pero replicó haciéndose muy rico, con lo que obligó al hermano a equivocarse en los negocios y arruinarse. No previó que tanta miseria haría que su rival deseara morir hasta lograrlo y que con ello le escamotearía el triunfo. Achacoso y cubierto de años, soporta aún la ruina de su cuerpo mientras clama por una muerte prohibida.

Todo tiempo futuro fue peor. Raúl Brasca. Thule ediciones.

3 comentarios:

beatus_ille dijo...

jopenhain! cómo me ha gustado; tan breve y parece que leyeras doscientas páginas!

besos jalonsoo

Miguel Baquero dijo...

Tanta competitividad... A veces es bueno dejarse ganar

Marta Sanuy dijo...

¡qué bueno el Brasca!

siempre es bueno dejarse ganar, los que fracasamos de antemano tenemos mucho más tiempo mental libre y mejores relaciones.