
Rafael Sánchez Ferlosio ha ganado (iba a decir, con lo que él odia ese lenguaje sportivo) el Premio Nacional de las Letras Españolas y me alegro por ello, aunque sospecho que a Ferlosio le da igual mi alegría, pero a la vez siento una punzada de tristeza porque con tanto premio a lo mejor acaban por mancharle el cirruculum y se le hace más dificil andar por ahí en zapatillas, aunque ahora ya no lo persiga como antes por las calles de Madrid Gonzalo Alonso- Bartol por ver si se le cae un pecio, uno como este que dan ganas de tatuar en la espalda de los seguidores de Florentino Pérez, que no de los madridistas, al menos no en la de mi buen padre:
(Razón fáctica.) ¡En qué bellaquerías incurren los hombres por el amor propio de aparecer como abogados de causas ganadas! Para "tener razón" dan la razón a lo que va a lograrla de hecho, o sea a lo más fuerte a lo que vence, Como "andar a viva quien vence" se infamaba en el siglo XVII esta actitud.
Tristeza también y ésta absoluta porque Lucky, la oveja más vieja del mundo, ha muerto a los 23 años, seis meses y 28 días, víctima de la ola de calor que afecta desde hace semanas a todo el sureste de Australia.
Lucky entró, de bastante mala gana, en septiembre de 2007 en el libro Guinness de los Récords, quien certificó que se trataba de la oveja más vieja del mundo. Había duplicado la esperanza de vida habitual en este mamífero, normalmente no superior a diez o doce años. El animal ha vivido el equivalente a 180 años en un ser humano. Lucki era sin duda el personaje más famoso de la pequeña localidad australiana de Lake Bolac, que vende a los turistas postales con su foto y que el año pasado celebró por todo lo alto el 23 cumpleaños con una fiesta a la que acudieron destacados políticos locales.
No conocía demasiado a Lucky (pensaba ir a Australia con la familia el próximo verano para hacerle una visita)pero he oido balar mucho de ella a amigos comunes (mi segundo apellido es Ovejero), entre otras cosas, que no le gustaba nada ser utilizada como reclamo turístico y que sus últimos balidos fueron, salvando las distancias geográficas y lingüísticas, muy parecidos a ese pecio en que Ferlosio terminaba recomendando a las mises que exclamaran: Señores alcaldes, autoridades y público en general de Lake Bolac y de cualquier otro lugar del mundo: ¡De decorativa va a ir su puta madre!
Lucky fue enterrada esta mañana debajo de su árbol favorito. No sé si cada ser tiene un árbol favorito, las ovejas sensibles sí.